Como un hecho de publico conocimiento, múltiples medios internacionales de gran prestigio y alcance mediático como The Guardian (Reino Unido), DW tv (Televisión Publica Alemana), Clarin (Principal medio de comunicación argentino)  Titulaban la  indignación de activistas y pueblos originarios por la venta en un sitio web privado de la isla Guafo. The Guardian titulaba ¿i: “Activists outraged that sacred Chilean island is listed for sale for $20m , luego en subtítulo: “Guafo, a 50,000-acre island, is a hotspot for marine biodiversity and part of the ancestral land of the Mapuche people” (The Guardian, 18 de Septiembre)[1].

El título y subtitulo mencionan lo siguiente: Activistas indignados porque la isla sagrada chilena está a la venta por 20 millones de dólares. Subtitulo: Guafo, una isla de 50.000 ha, es un hotspot para la biodiversidad marina y parte de la tierra ancestral del pueblo mapuche.

Borde costero Isla Guafo, Región de Los Lagos. Fuente propia

En  Chile, lo que debería ser un escándalo, fue escasamente difundido, más aun, los medios hegemónicos no han hecho alusión al tema, quedando la difusión nacional resumida en medios digitales o independientes,  tales  como radio Bio Bio, el Mostrador CNN Chile, Radio Del Mar u otros grupos sociales y ambientales de organizaciones  civiles, como es nuestra organización.

En un país donde la venta de territorios terrestres y marinos, con alta importancia en materia de conservación y de uso ancestral parece normalizada, como es el caso de la Isla Guafo, Región de los Lagos. Dispone a quienes habitan ahí, como son las comunidades mapuche williche, no tengan dominio del territorio para resguardar el patrimonio natural y cultural de estas latitudes.

Analizando el fondo, el escandaloso caso de venta de la isla Guafo, ubicada al sur de Quellón y otras islas del maritorio como Leucayec, en la comuna de Guatecas, Región de Aysén;  se promocionan estos territorios bajo grandes estrategias de marketing con nombres tales como “Mar de Melinka”, ofertando parcelas de 5 hectáreas “con vista al mar”.

La privatización de Isla Guafo, Leucayec y otras más, responden a eco-proyectos inmobiliarios, sin tener claro que se quiere hacer con la isla, aparte de hacerse dueño, reflejan una visión de un Chile colonial y neoliberal, sobre territorios naturales e indígenas que son incorporados al dominio económico con el consiguiente despojo de los lugareños. Este desarraigo se materializa con la imposición de la propiedad privada, donde el Estado concedió títulos de dominio, que invisibilizan a los habitantes, sus comunidades y formas de vida, con procesos burocráticos impulsados desde las ciudades, sin que los habitantes tengan acceso a la información de que está sucediendo con los espacios que ellos viven. Misma situación ocurre con las concesiones sobre un bien nacional de uso público, como las aguas del maritorio, el cual se concesiona sin necesariamente tener un dialogo con los lugareños, el más claro ejemplo, el régimen de acuicultura.

Los procesos de entrega de dominio o concesiones a foráneos sobre territorios con pasado y presente indígena o de comunidades que viven de modos de subsistencia, quedan al margen de esos procesos, tienen como fin, incorporar territorios  al dominio del capital con un fin productivo o fines de conservación privado. O una mezcla de ambos “como las parcelas en lugares de naturaleza indómita”.

Este tipo de procesos, es sistemático y no una mera casualidad. Ejemplos existen mucho en el Chile independiente ese que se celebra cada 18 de septiembre, tales como: el granero de Chile, la actividad forestal en Arauco, las neo ruralidades en los lagos Villarrica, Panguipulli, Llanquihue y otros. La quema de bosques nativos para su despeje para actividades agrarias en Los Lagos y Magallanes. Los parques privados naturales privados y tantos otros ejemplos de despojo socio cultural y natural sobre el patrimonio del país para fines privativos y excluyentes.

En resumen, lo que refleja la venta de las islas del Maritorio, es la visión del amplio poder del mercado que, en complicidad con el Estado, va creando leyes ad dock al sistema económico, ejerciendo un dominio sobre territorios y maritorios libres del mercado, para incorpóralos a la dinámica de acumulación del capital, despojando a los pueblos originarios y personas que usan el territorio como un hábitat de vida, bajo un modo de vida comunitario y de subsidencia.

Por lo anterior, reiteramos el llamado a re-pensar los territorios desde una nueva Constitución, que apueste a superar las brechas en la toma de decisiones a nivel territorial, que sea fortalecida a través del acceso a la información clara y oportuna, procesos de participación activa y vinculante, más aún el respeto profundo a los pueblos indígenas que habitan con sacrificio estos parajes australes.


[1] Mayores detalles en : https://www.theguardian.com/world/2020/sep/18/chile-guafo-island-sale-indigenous

Santiago González

Asociación GeoEduca Los Lagos