El día 22 de Abril se celebra a nivel internacional del día de la tierra, cada año las organizaciones ambientales han buscado poder levantar diferentes temas durante esta fecha con el objeto frenar la degradación de ecosistemas e impulsar políticas públicas de conservación ambiental.

En el Estado chileno los programas de conservación y valorización ambiental todavía se encuentran al debe, aunque corresponde no dejar de mencionar grandes avances en materia ambiental de la última década, luego de las numerosas situaciones de crisis que caracterizaron el panorama local.Actualmente estos avances nos permite que se discuta sobre diversas normativas en la actualidad, que tengamos un Ministerio de Medio Ambiente y que recientemente tengamos una Ley de Protección a los Humedales urbanos.

En el contexto actual, de discusión de las bases de un contrato social democrático, se ha manifestado con relevancia la necesidad de incorporar los derechos de la naturaleza, de los ecosistemas, en el principal documento jurídico del Estado. Actualmente no existe un reconocimiento a las otras formas de vida y a los ecosistemas como entes que les corresponden derechos, la visión antropocentrista de nuestro cuerpo normativo ha afectado a tal punto el marco normativo que los animales son considerados como cosa en el código civil, lo que afecta a la protrección integral del Itrofill Mongen.

Un avance relevante en el marco normativo menor es la ley Nº21.202de protección de los humedales, el cual desarrolla las herramientas para proteger estos espacios en áreas urbanas, los cuales han sufrido la contaminación, la fragmentación y su destrucción debido a diversos intereses, donde destaca de forma profunda el rubro inmobiliario. Esta normativa ya permitió que 15 ecosistemas de diversas partes de Chile ingresen al catastro para su protección ambiental, a ello tanto municipios como las SEREMI de Medio Ambiente se encuentran trabajando para lograr ir aumentando dicha cifra e incluir todos estos espacios relevantes para la sostenibilidad urbana.

Por humedales se definen las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros (Convención Ramsar 2013), esto conlleva una serie de ecosistemas que tras este avance normativo ahora no sólo poseen una relevancia ambiental y social; sino que también institucional.

Esta relevancia institucional está enmarcada en la Estrategia Nacional de Biodiversidad 2017-2030 , la que definió 5 ejes estrátegicos, estos son:

i. Promover el uso sustentable de la biodiversidad para el bienestar humano, reduciendo las amenazas sobre ecosistemas y especies.

ii.Desarrollar la conciencia, el conocimiento y la participación de la población, en el resguardo de la biodiversidad como fuente de su propio bienestar.


iii. Desarrollar una institucionalidad robusta, buena gobernanza y distribución justa y equitativa de los beneficios de la biodiversidad.


iv. Insertar o integrar objetivos de biodiversidad en políticas, planes y programas de los sectores públicos y privados, protección y restauración de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos.

Cada uno de estos ejes busca lograr una realidad dura en el campo de la conservación de estos ecosistemas.Desde 1900 se estima que han desaparecido el 64% de los humedales del planeta (Convención Ramsar) y los próximos años no se ven muy auspiciosos debido a los numerosos factores que influyen en el crecimiento de esta cifra.Hoy en Chile la extracción de agua desde los acuíferos a una mayor velocidad que la recarga, el cambio en los patrones de precipitaciones, la disminución de glaciares, entre otros puntos; establecen un escenario complejo para la mantención de estos ecosistemas.

Sin duda, aunque la ley llegó un poco tarde, se están brindando las condiciones para que la conservación de la biodiversidad local sea una realidad. Esto por escencia corresponde ser complementado con las modificaciones que invita este procesos constituyente y que pueden consagrar a los ecosistemas, como también a las diversas especies que habitan en ellos, como sujetos de derechos. Es por ello que en este día de la Tierra nos corresponde preguntarnos ¿Estamos haciendo lo suficiente para proteger el hogar que habitamos? Puede que no, pero nunca es tarde para que trabajemos en conjunto en la anhelada sostenibilidad ambiental en nuestras comunidades.

Sixto Salazar

Geógrafo

Centro de Estudios Comunitarios

Asociación GeoEduca

Fotografía Proyecto ¡A mover Chol-Chol!  Jóvenes por una mejor comuna. Línea de Educación Ambiental.